* El deber ser
*El deber ser

Del Dr. Hernández hay muchas anécdotas interesantes y aleccionadoras. Son verdaderos ejemplos para los hombres de nuestra patria y del mundo entero, sobretodo hoy día que nuestra sociedad está tan descompuesta por el flagelo de la corrupción, la descomposición social y la anarquía.
En una oportunidad se trataba de practicar una pequeña intervención a un conocido médico de Caracas. Colegas que le visitaban creyeron poder descubrir los síntomas del tétanos. Ya habían resuelto aplicarle una inyección de suero antitetánico. En eso llega el Dr. Hernández y lo examina. Como no detecta más que un temblor nervioso le receta una cucharadita de bromidia y repetir si es necesario. Uno de los facultativos presentes, de elegante porte, que dudaba del diagnóstico del Maestro, recibió de él esta lección: - "Eso no es tétanos; fuera lo mismo que si yo dijese que usted es un hombre chiquitico y enclenque". Y éste, quizás pensando que la consabida inyección del suero fuera más eficaz, fuese lo indicado, o sucedáneo de la bromidia, le pregunta:
-Pero bien, ¿qué perderíamos con ponerle la inyección?
(Es necesario hacer aquí una aclaratoria la vacuna contra el tétano no se producía en el país y su costo era bastante elevado para la época y la proporcionaba el Estado).
El Dr. Hernández le responde.....Puede conocer el final de esta anécdota adquiriendo nuestro libro >>>