
Las Admiradoras de José Gregorio Hernández


A José Gregorio se le despertó la atracción por el sexo opuesto como a cualquier joven normal y corriente de su época. Según sus contemporáneas féminas lo describían como un joven muy apuesto, educado, inteligente y como un excelente estilo al bailar.
En su juventud cuando realizaba su educación secundaria se enamoró de una joven cuya familia era conocida de los esposos Villegas Peroso los cuales eran dueños del Colegio; donde él estudiaba, y donde viviría allí por varios años, hasta comenzar el segundo año de su carrera en la Universidad Central de Venezuela. Pero desafortunadamente la joven no le correspondió y se dice que ese fue su primer desencanto amoroso. Años más tarde ya como profesor universitario le tocó un alumno que era hijo de aquella dama que fue su primer amor.
También se cuenta que la hermana mayor de su gran amigo el Dr. Santos Aníbal Dominici se había enamorado de él, pero José Gregorio nunca la vió como mujer sino como una hermana, a ellos dos en varias ocasiones se les oía interpretar al piano, valses venezolanos y música clásica que tocaban juntos a cuatro manos.

Entrada triunfante del General Cipriano Castro a la Ciudad de Caracas 1899
-¿Cómo es posible que usted se exprese tan mal de esos señores, cuando su médico y el mejor de sus amigos es oriundo de los Andes?
¿Quién?
-El doctor José Gregorio Hernández.
- Hace muchísimo tiempo que el doctor Hernández se dejó de eso."
En realidad mi opinión del por qué José Gregorio no se casó, fue que su padre muere en 1889 dejando en segundas nupcias, una familia formada por una madrastra y a seis de sus hermanos muy jóvenes; siendo la menor de ellos, una niña de tan solo tres años de edad. Eso convirtió a José Gregorio en una especie de "páter de familia" para lo cual, los trajo a todos, a vivir a Caracas y así poder conseguirles un futuro mejor, con una buena educación y hacerlos hombres y mujeres de provecho. Esto lo cumplió con creces y con ello pudo así, honrar la memoria de su muy querido padre.